¿Qué es el epitelio corneal y qué enfermedades pueden afectarlo?

El epitelio corneal es la primera línea de defensa que protege tus ojos del mundo exterior.

El epitelio corneal es la primera línea de defensa que protege tus ojos del mundo exterior. Aunque representa solo aproximadamente el 10% del grosor total de la córnea (entre 50 y 56 micras), esta delicada capa cumple funciones vitales para mantener tu salud visual.

A pesar de su delgadez, el epitelio corneal posee características sorprendentes: resistencia a la abrasión, rápida capacidad de cicatrización y transparencia total en condiciones normales. Además, se mantiene constantemente humedecido gracias a la película lagrimal, proporcionando un espacio óptimo para que esta se extienda por la superficie ocular.

Sin embargo, debido a su posición expuesta, el epitelio corneal es particularmente vulnerable a lesiones y daños. En este artículo descubrirás qué es exactamente esta estructura, cómo está compuesta, sus principales funciones y las enfermedades que pueden afectarla.

¿Qué es el epitelio corneal?

La córnea está formada por cinco capas diferenciadas, siendo el epitelio corneal su capa más externa. Esta importante estructura se encuentra en la parte frontal del ojo y constituye la primera superficie donde incide la luz antes de continuar su camino hacia la retina.

El epitelio corneal abarca la parte frontal de la córnea y representa aproximadamente el 10% del grosor corneal total, con un espesor de entre 50 y 56 micras. Esta fina capa contiene entre 5 y 7 capas celulares, variando su número según hablemos de la zona central o de la zona periférica.

El epitelio corneal es fundamental para la protección y transparencia del ojo, desempeñando un papel esencial en la visión y la salud ocular. Actúa como barrera protectora que resiste el libre flujo de fluidos, como las lágrimas, y previene la introducción de bacterias hacia las capas más internas de la córnea.

Asimismo, esta capa es totalmente transparente en condiciones normales, lo que permite el paso adecuado de la luz. Además, posee un importante poder refractivo que contribuye significativamente a la función visual. Sin embargo, al ser la capa más expuesta a factores externos, es bastante habitual que en ella se produzcan lesiones como erosiones o úlceras corneales.

Su capacidad de regeneración tras lesiones o enfermedades resulta clave para conservar la transparencia corneal y, en consecuencia, mantener una función visual normal.

Estructura del epitelio corneal

La arquitectura microscópica del epitelio corneal revela una organización celular estratificada que garantiza su función protectora y óptica. Este tejido presenta una disposición en tres capas principales, cada una con características celulares distintivas.

  • Capa basal: es la zona más profunda donde se encuentra una única capa de células columnares. Estas células basales son las únicas del epitelio corneal con capacidad de división por mitosis. Se disponen ordenadamente formando una monocapa que descansa sobre la membrana basal. Su actividad mitótica constante permite la renovación completa del epitelio cada 7 días.
  • Células alares: entre la capa basal y la superficie encontramos de 2 a 3 capas de células alares, llamadas así por sus características prolongaciones en forma de alas. Estas células representan la maduración de las células basales y poseen abundante queratina. Las células alares presentan numerosas interdigitaciones entre ellas.
  • Capa superficial: la capa más externa está formada por 2 a 4 capas de células aplanadas, escamosas y superpuestas. Estas células superficiales están en contacto directo con la película lagrimal. Presentan microvellosidades para anclar dicha película y se encuentran en estado de degeneración continua, descamándose constantemente para ser reemplazadas por células nuevas.

Características del epitelio corneal

El epitelio corneal destaca por sus propiedades únicas que lo hacen esencial para mantener la salud ocular. Esta capa posee una notable resistencia a la abrasión causada por el parpadeo constante y el uso de lentes de contacto. Asimismo, cuenta con una extraordinaria capacidad de cicatrización cuando sufre algún tipo de lesión.

Una característica fundamental es su completa transparencia en condiciones normales, manteniéndose permanentemente humedecido gracias a la película lagrimal. Además, contribuye significativamente al poder refractivo del ojo.

A diferencia de otros tejidos, el epitelio corneal no contiene vasos sanguíneos para su nutrición. Por tanto, obtiene oxígeno directamente del aire y los nutrientes necesarios a través de las fibras nerviosas, el fluido lagrimal y la zona líquida entre córnea y cristalino.

Un aspecto sorprendente es su constante renovación: las células epiteliales se dividen y regeneran completamente cada 4-7 días mediante mitosis. Sin embargo, por ser la capa más expuesta a factores externos, es particularmente vulnerable a lesiones como erosiones, abrasiones o úlceras.

Las células epiteliales se encuentran firmemente unidas mediante desmosomas, formando una barrera impermeable que impide el paso de líquidos y patógenos hacia capas más profundas.

Funciones principales del epitelio corneal

El epitelio corneal desempeña funciones vitales para mantener la integridad visual y la salud ocular. Aunque delgada, esta capa realiza tareas complejas que aseguran el correcto funcionamiento de tu sistema visual.

Barrera protectora contra agentes externos

Como primera línea defensiva, actúa como una barrera que protege la córnea de posibles daños externos e internos. Esta mucosa impide el libre flujo de fluidos como las lágrimas y evita la penetración de microorganismos hacia capas más profundas. Curiosamente, sólo cinco tipos de bacterias (entre ellas Pseudomona aeruginosa y Streptococcus pneumoniae) pueden atravesar esta barrera naturalmente.

Transparencia y poder de refracción

El epitelio corneal contribuye significativamente a la función óptica del ojo. Junto con la película lagrimal, participa activamente en enfocar la luz hacia la retina. Su transparencia natural permite el paso adecuado de los rayos luminosos, mientras que su superficie regular proporciona un espacio óptimo para que la película lagrimal se extienda uniformemente, factor esencial para mantener una visión clara y estable.

Nutrición y limpieza

El epitelio corneal obtiene el oxígeno directamente del aire y los nutrientes necesarios a través de las lágrimas. Asimismo, utiliza estas diminutas gotas para nutrirse a sí mismo y al resto del sistema ocular, limpiando y protegiendo simultáneamente contra microorganismos patógenos.

Resistencia al parpadeo y lentes de contacto

Sorprendentemente, esta capa muestra gran resistencia a la fricción constante producida por el parpadeo y el movimiento de los lentes de contacto. Si dicha fricción daña el epitelio, este posee una notable capacidad de cicatrización y regeneración, restaurándose rápidamente para mantener sus funciones protectoras y ópticas intactas.

Enfermedades que pueden afectar al epitelio corneal

Queratitis infecciosa

La queratitis es una inflamación del epitelio corneal causada por microorganismos. Las bacterias más comunes incluyen Staphylococcus aureus, Pseudomonas aeruginosa y Streptococcus pneumoniae. Asimismo, virus como el herpes simple y hongos como Fusarium pueden infiltrarse en esta capa. Los síntomas incluyen dolor súbito, lagrimeo, fotofobia, visión borrosa e hiperemia conjuntival.

Ojo seco

Esta condición ocurre cuando existe disminución en la producción lagrimal o rápida evaporación de la existente, provocando sequedad extrema en la superficie ocular. El parpadeo, en lugar de lubricar, lastima más la córnea, generando inflamación y ardor. La falta de humedad adecuada puede conducir a erosiones epiteliales recurrentes.

Distrofia epitelial de Cogan

Trastorno causado por una variación en la membrana basal epitelial que provoca su separación parcial o total de la capa superficial. Mediante observación con lámpara de hendidura se perciben patrones característicos: mapas, puntos o huellas dactilares. Aunque generalmente asintomática, algunas personas presentan molestias ocasionales, dolor, imágenes fantasma o visión doble.

Traumatismos oculares y abrasiones

Las abrasiones corneales representan defectos en la superficie epitelial, generalmente causados por traumatismos directos. Los síntomas incluyen dolor, fotofobia, sensación de cuerpo extraño y lagrimeo. Una proporción de ojos con abrasión corneal traumática puede desarrollar posteriormente erosión corneal recurrente (ECR), condición dolorosa que puede cronificarse.

Herpes ocular y ulceración corneal

La queratitis herpética está causada por el virus herpes simple tipo I. Cuando afecta al epitelio corneal produce dolor, enrojecimiento, irritación, lagrimeo y sensibilidad a la luz. Sin tratamiento adecuado, puede penetrar capas más profundas causando cicatrización, pérdida de visión e incluso ceguera. El tratamiento incluye antivirales tópicos y orales.

Queratocono y deformación progresiva

Esta enfermedad degenerativa produce adelgazamiento progresivo del epitelio y estroma corneal con aumento de su curvatura. La córnea adopta forma cónica, generando astigmatismo irregular y miopía progresiva. Los síntomas incluyen visión borrosa, distorsión de imágenes, fotofobia y, en estadios avanzados, opacidades lineales en el vértice de la zona central.

¿El epitelio corneal se regenera?

A diferencia de otros tejidos oculares, el epitelio corneal posee una capacidad extraordinaria de regeneración completa tras sufrir daños. Este proceso de renovación ocurre constantemente, con un ciclo completo cada siete días aproximadamente.

Durante mucho tiempo, se pensó que esta regeneración provenía únicamente de las células basales del epitelio. Sin embargo, investigaciones recientes han revelado que las células madre responsables de este proceso se encuentran en realidad en el limbo, la franja circular que rodea la córnea.

Estas células madre limbales, localizadas en las capas basales del epitelio limbocorneal, son vitales para mantener la transparencia corneal. Desde allí, migran hacia el centro de la córnea siguiendo un movimiento centrípeto que permite la regeneración constante del tejido. Mientras avanzan, van desarrollando características de células amplificadoras transitorias (TAC) y adquiriendo nuevos marcadores celulares.

Para regenerarse después de lesiones, el epitelio utiliza tres estrategias principales: recluta células madre para producir más células TAC, aumenta la tasa de replicación de estas células y acorta su ciclo celular.

Cuando existe deficiencia de células madre limbales por quemaduras, traumatismos u otras patologías, pueden aparecer complicaciones graves como opacidad corneal y pérdida visual.

¿Buscas a los mejores especialistas en córnea?

El epitelio corneal, aunque delgado, representa sin duda una estructura fundamental para proteger tus ojos y mantener una visión clara.

Ante cualquier síntoma de alteración como dolor, enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño o cambios en la visión, debes acudir rápidamente al oftalmólogo. En ese sentido, te recomendamos solicitar una consulta oftalmológica en la Clínica de Ojos Opeluce, donde encontrarás a los mejores especialistas en córnea.

Un diagnóstico temprano y tratamiento adecuado resultan esenciales para prevenir daños permanentes en esta vital estructura ocular que, día tras día, protege tus ojos mientras te permite ver el mundo con claridad. ¡Te esperamos!

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